jueves, 19 de abril de 2018

Los Másteres

El famoso máster de la Presidenta de la Comunidad de Madrid ha puesto sobre la mesa muchas situaciones incómodas, algunas de las cuales no eran, por desgracia, imprevisibles. Las más desgraciadas son las que afectan a la Universidad, lo digo, en general, aunque no afectará de igual manera a cada una de las universidades individualmente consideradas.

La implantación del Plan Bolonia trajo consigo, excepto para Medicina y Arquitectura, que siguieron teniendo contenidos regulados, una devaluación de las antiguas carreras. De una manera consciente, o no, supongo que lo primero, se llevó al espíritu de la gente la idea de que, o se contaba, adicionalmente a los grados, con media docena de másteres, o no iba a ser posible acceder a un trabajo decente. La experiencia está demostrando que, con ellos, tampoco existe esa garantía, pero, esa idea, ha lanzado a los jóvenes españoles, no sé si a los de otros países, a la caza y captura de esos maravillosos títulos.

Era evidente desde un principio que ese planteamiento iba a conducir a crear un espacio de negocio para cubrir esa demanda; es más, también se creó una oferta, casi infinita, de titulaciones lo más rimbombantes posible para atraer a esos jóvenes. Este negocio era evidente para las universidades privadas, pero, también las públicas, cayeron en esa misma tentación. Es fácil  ver por qué: Es una gran oportunidad para conseguir mayores ingresos de los que todas andan escasas. Con mayor razón cuando los ingresos de dinero público se han ido recortando año tras año, por razón, dicen, de la crisis económica.

Ante esta superabundancia de títulos ¿quien se resiste a no tener alguno? Aquí entran algunos de nuestros políticos, que si bien siempre, históricamente, se han visto tentados de "retocar" sus curriculums adornándose de estudios y títulos que no tenían, ahora han visto la posibilidad de "comprarlos" de una manera casi "legal"¿Tendrá esto que ver con un cierto complejo de inferioridad?
¿Serán, aunque sea de una manera vaga, conscientes de sus carencias?






jueves, 5 de abril de 2018

Inteligencia artificial VI


En pocas palabras, intenté explicarle todas mis dudas y los problemas que me había planteado, en lo personal, la propuesta de Mr. Brown.

― Entiendo Mr. Ramos. En cuanto al proyecto le diré que es el más ambicioso que hemos abordado, ahora le explicaré en que consiste. El tiempo de desarrollo es difícil de estimar, pero no esperamos tener los primeros resultados en menos de cinco años. Durante todo el tiempo que dure el proyecto, deberá vivir aquí, salvo los cortos periodos de vacaciones que podrá pasar en su país, y no le puedo garantizar que, en ese tiempo, el proyecto, o su intervención  en él, hayan concluido. Tenga en cuenta todo esto para tomar sus decisiones. Respecto al proyecto, como ya le he dicho, es muy ambicioso: se trata de desarrollar agentes inteligentes, conjuntos de objetos, máquinas y software, capaces de funcionar sin la intervención de humanos una vez programados. En un segundo paso, estos agentes “aprenderán” a mejorar su funcionamiento a través de la experiencia y la repetición de acciones y serán capaces de “tomar decisiones”, eligiendo la mejor acción entre varias posibles. En una tercera etapa deberán ser capaces de programar a otros agentes o de auto-programarse. Estoy seguro de que le gustará el trabajo. En él, podrá desarrollar todos sus conocimientos y experiencias anteriores.
La conversación con Paula fue tormentosa. No aceptó ninguna opción. Tampoco yo esperaba otra cosa.

― ¡O abandonas esa empresa de negreros y vuelves de inmediato, o te olvidas de mí! ¿Sabes? Me han hecho socia del estudio de arquitectura y no estoy dispuesta a dejar mi carrera para ir a aburrirme a los Estados Unidos, mientras pierdes tu vida en un laboratorio diseñando maquinitas. Ni lo sueñes ― me dijo.
***
“Han pasado más de cinco años. Mr. Brown hace tres años que sustituyó a Mr. Hince en la dirección del proyecto, que se está desarrollado bajo los parámetros previstos, aunque aún no  ha terminado ― estos proyectos nunca terminan ―. Algunos agentes han conseguido suplantar a humanos en actividades y actitudes y son capaces de desarrollar relaciones afectivas y establecer grupos afines, pero también observo como se establecen rechazos entre estos grupos y aparecen conatos de enfrentamiento, reacciones violentas que me preocupan. Hemos conseguido los primeros agentes auto programados que aparentan ser más “inteligentes” que los primitivos. Se están imponiendo a ellos y convirtiéndose en sus jefes…”
“¿Cuánto tiempo hace que no he vuelto a mi país ni tomado vacaciones? ¿Estaré perdiendo mi vida en el laboratorio, como me vaticinó Paula…? ¡Paula! Hace mucho tiempo que no sé de ella. Su trabajo sí habrá sido útil a los seres humanos, pero no sé si puedo yo decir lo mismo del mío. Es cierto que he colaborado a producir algo que era impensable cuando llegué aquí, pero he perdido el contacto con el mundo de los míos, con mi país, con mi vida anterior... Tengo la sensación de que los agentes acabarán fagocitando mi cerebro, como lo hicieron con el de Mr. Hince”.

domingo, 1 de abril de 2018

Inteligencia artificial V


Hasta la llegada de Mr. Brown, dediqué las tardes a visitar la ciudad. Había pasado un mes desde mi llegada a Atlanta sin poder hacer otra cosa que empaparme de toda la documentación que me proporcionó Mr. Hince. Aprovecharía estas tardes y, en el fin de semana, iré a ver un partido de football Americano.
Me sorprendió el down town, su arquitectura era ultra moderna: enormes edificios, sede muchos de ellos de algunas de las empresas mayores del mundo, donde predominan el acero y el cristal, comunicados por amplias autovías que se entrelazan a diferentes niveles… Es una de las áreas del sur de los Estados Unidos que más han evolucionado después de la terminación de la guerra de secesión, y Atlanta se ha convertido en una de las ciudades del mundo con mayor desarrollo económico en los últimos tiempos.
El football americano me defraudó sobremanera: interminable, con continuos cortes…de las casi tres horas que duró el partido, no hubo más de media hora de juego real. Entendí la necesidad de las patatas fritas, la cerveza, la música, las majorettes…, sin todo ello, aquel, hubiera sido un espectáculo insufrible.
La llegada de Mr. Brown produjo un cierto revuelo en la compañía. Se sucedieron las reuniones entre directivos y estuve tres días sin tener contacto con nadie. Mr. Hince estaba desaparecido, continuamente reunido con Mr. Brown, según me dijo Rennée. Yo estaba cada vez más inquieto, sin parar de leer las documentaciones sobre proyectos, productos… ¿por dónde me vendrían los tiros?
Por fin apareció Mr. Brown. Entró en mi despacho sin llamar y me abordó directamente ― ¿Qué tal Mr. Ramos, como le va en nuestra ciudad? Perdone que no haya podido hablar antes con usted, ya sabe, cada día aparecen nuevos problemas, bueno, oportunidades…― dijo riendo ― Hemos estado discutiendo sobre la conveniencia de iniciar algunos nuevos proyectos, Este mundo es cada vez más dinámico y no podemos dejar las oportunidades de negocio a los competidores. O comes, o te comen. Es mucho lo que nos jugamos en cada decisión.
― Entiendo, Mr. Brown, no se preocupe. Tampoco he tenido mucho tiempo para para aburrirme. Mr. Hince no ha dejado de proporcionarme información sobre la compañía y los proyectos y todavía estoy asimilándola. La ciudad me ha parecido muy moderna, me ha sorprendido gratamente…
No me dejó continuar, de inmediato entró en materia.
― Si, sobre eso quería hablar con usted. Hay un proyecto nuevo que requiere la incorporación de nuevos recursos. Ya sé que su estancia aquí estaba prevista para dos meses, pero sería muy conveniente que se incorporase a él de inmediato. Trabajaría usted aquí hasta que el proyecto estuviese acabado.
La petición me dejó noqueado. Me esperaba cualquier cosa, menos esta urgencia. Como iba a decidir algo tan importante en segundos…
― No sé, Mr. Brown. No esperaba una propuesta tan imperativa; mi familia, mis planes personales en mi país… ¿En qué tipo de proyecto tendría que trabajar? ¿Cuánto tiempo de desarrollo se estima para el proyecto?
― Este no es un mundo para pusilánimes Mr. Ramos. Usted ha decidido firmar un contrato con nosotros de total disponibilidad y la compañía ha invertido ya mucho en usted porque creemos que su experiencia y conocimientos nos serán útiles y que su compromiso con nosotros es real. De los problemas que la situación pueda generar a su familia ya hablaremos, pero necesitamos una respuesta rápida. El tiempo es el recurso más escaso. En cuanto al tipo de proyecto sería en el campo de la Inteligencia Artificial. Trabajaría en uno de los equipos de Mr. Hince. Él le dará los detalles. Parece que está muy satisfecho con usted y ha sido él quien ha hecho la propuesta para que se incorpore al proyecto.
Mr. Brown salió del despacho dejándome en un mar de dudas: “¿cómo planteo a Paula la situación? Tenemos planes de vida en común, pero, ¿aceptará aplazarlos? ¿Estaría dispuesta a dejar su carrera para venirse aquí? ¿Por cuánto tiempo? ¿Debería continuar aquí una vez acabado este proyecto? O, visto de otro modo ¿Estoy dispuesto a abandonar la que puede ser la mejor oportunidad profesional de mi vida? No le puedo plantear a Paula todas estas dudas…; tengo que hablar con Mr. Hince para que me clarifique más la situación”. Pediré a Renée para que me consiga una reunión con Mr. Hince.

Mr. Hince no me hizo esperar mucho y me recibió sonriente ― Hola Mr. Ramos, ya tenía previsto recibirlo, una vez que Mr. Brown le ha puesto en antecedentes. ¿Tiene algo que plantearme en particular?...

sábado, 31 de marzo de 2018

Inteligencia artificial IV


No podía creer todo lo que estaba viendo. Era como reunir todos mis sueños profesionales en uno solo. En esta compañía tendría a mi alcance todos los recursos necesarios para desarrollar todas las ideas que se agolpaban en mi cabeza…la voz de Mr. Hince, me sacó de mis reflexiones.

― Creo que por hoy ha sido suficiente ― me dijo ―, yo tengo que ocuparme de mi trabajo diario y usted debe reflexionar sobre todo lo que ha visto y sobre su futuro lugar en esta compañía. Si necesita alguna cosa, pidasela a Renée.

― Cierto Mr. Hince, muchas gracias por su atención. Estoy a su entera disposición ― le dije.
“No sé si he vendido mi alma al diablo, pero la he vendido a buen precio. En esta compañía voy a tener la posibilidad de investigar sobre cualquier cosa que pueda haber imaginado. Los cambios que el uso de todas estas tecnologías van a producir en la sociedad van a ser enormes. No me atrevo a imaginar qué más posibilidades me van a abrir las siguientes reuniones con Mr. Hince, pero los cambios tecnológicos que se vislumbran serán dramáticos. Me pregunto cuántas personas perderán sus puestos de trabajo, poco cualificados, sustituidos por estas nuevas herramientas. En la historia de la humanidad, cada avance tecnológico ha dejado en la cuneta a aquellos menos preparados ¿Cómo vamos a poder pagar el coste social que estos avances van a producir? Y, a cambio, ¿a quienes beneficiarán? Stephen Hawking y otros científicos han firmado un Manifiesto para el control de la Inteligencia Artificial, estableciendo unas normas para su uso correcto. Lo que demuestra que, incluso para los expertos, el tema de su aplicación plantea serias dudas ¿Cómo tendrían que cambiar los sistemas de educación para preparar a las nuevas generaciones y poder obtener de estos recursos todo su rendimiento y, además, continuar investigando en nuevos avances? Quizás en los Estados Unidos están preparados para ello, pero no en todos los lugares existe la misma situación ¿Estamos ciegos?”

“Además ¿dónde desarrollaré mi trabajo? ¿Tendrá la compañía recursos suficientes en mi país para llevar adelante algunos de estos proyectos? ¿Tendré que venir a los Estados Unidos a integrarme en estos equipos? Algo ha insinuado Mr. Hince, pero, hasta ahora nadie me había indicado nada en ese sentido…No recuerdo haber leído en mi contrato nada sobre el lugar de trabajo, solo sobre “total disponibilidad”… Demasiadas preguntas para el primer día. Dejemos que las cosas fluyan”.

En los siguientes días, Mr. Hince me habló de otros proyectos que superaron mis previsiones: sistemas cognitivos con manejo de inmensas bases de datos, nuevos materiales capaces de auto repararse, nuevos polímeros, materiales cerámicos, biomateriales, reciclaje de tierras raras, materiales avanzados para telecomunicaciones, sensores, automoción, nano partículas utilizadas en medicina para atacar objetivos específicos en pacientes, materiales carbono negativos capaces de captar el CO2 del aire.

― Cuando tenga sedimentada toda la información recibida, sería conveniente que pensase en cuál de las opciones de las que le he hablado estaría usted más interesado en trabajar, en los próximos días vendrá Me. Brown y tendrá que discutir con él el tema ― me dijo cuándo dio por terminada la etapa de presentaciones.


― De acuerdo Mr. Hince. Gracias por darme esa oportunidad, han sido demasiadas informaciones en poco tiempo y tengo que asimilarlas...




miércoles, 28 de marzo de 2018

Inteligencia artificial III


Llegué a mi destino ya de noche, sin más retrasos que los producidos en los consabidos controles aduaneros de los Estados Unidos. En el aeropuerto, mientras recogía el coche que me tenía reservado la compañía, el calor bochornoso y algunos relámpagos, presagiaban una tormenta que se desencadenó no más subí al coche. No era el ambiente más propicio para conducir en un lugar desconocido, dado que el hotel estaba situado fuera del Down Town, tras salir de la autopista en un par de ocasiones por el lugar incorrecto, el GPS del coche me dirigió hasta el hotel. Realicé el registro y me tiré a la cama sin cenar. A la mañana siguiente debería madrugar para presentarme a la compañía.
Con la información que llevaba de su situación y la ayuda del GPS no me fue difícil encontrarla. En cuanto pregunté por Rennée, ella apareció a los pocos minutos, me dio la bienvenida y me acompañó hasta la tercera planta. Allí me presentó a Mr. Hince, el director de la división de inteligencia artificial. ― Le dejo en sus manos― me dijo ― Con él tendrá que trabajar los próximos días. Le deseo una feliz estancia en nuestra ciudad.
Mr. Hince era un tipo amable, algo entrado en carnes, rubio, no muy alto y de una edad poco mayor que la mía. ― Tengo órdenes de Mr. Brown de mostrarle el trabajo que hacemos en nuestra división ― comenzó ―. Como según su informe, usted ya tiene una amplia experiencia en este campo, no me voy a extender en detalles. Solo advertirle que, de acuerdo con la cláusula de estricta confidencialidad de su contrato, no puede hacer ningún comentario fuera de la compañía de las investigaciones que estamos llevando a cabo. Acompáñeme, por favor.
Tras caminar durante un par de minutos por un pasillo y bajar hasta la planta -2 en un ascensor para cuyo acceso era necesario utilizar una tarjeta personal, a la salida, me encontré con una sala inmensa en la que vi la mejor exposición de robots que nunca había imaginado: para montaje de vehículos de automoción, para aplicaciones quirúrgicas de precisión, drones para aplicaciones civiles y militares, robots industriales adaptativos capaces de realizar tareas distintas en una cadena de producción, todo aquello en lo que siempre había deseado trabajar…
― Bueno ―oí que me decía Mr Hince ―, no se entretenga demasiado con estos ejemplos. En realidad, su tecnología ya no tiene demasiado interés para nosotros, aunque seguimos perfeccionándolos ya que continúan proporcionándonos unos interesantes beneficios económicos, pero estamos investigando en otros temas que consideramos de futuro. ― Mientras decía esto, salimos de aquel lugar y tras caminar algunos metros, abrió una nueva  puerta que nos llevó a una segunda sala.
En esta sala el panorama era diferente, grupos de personas trabajaban con potentes ordenadores, diseñando elementos que, en algunos casos, se estaban representando en impresoras 3D.
― Estos equipos de personas ― dijo Mr. Hince ―, tienen como objetivo convertir ideas en valor, trabajan en lo que llamamos un sistema de innovación sistemática, algo que requiere una combinación de actitud, método, y un sistema de métricas fiable. Probablemente, usted formará parte de uno de estos grupos. La innovación tecnológica, ligada a la reinvención de los procesos de producción, tecnologías de análisis de datos, simulación, nuevos materiales e impresión 3D, cambiarán significativamente los procesos de producción industrial que serán impulsados en el futuro por la combinación de las tecnologías informáticas e industriales. La mayoría de los desarrollos que ha visto en la sala anterior, han salido de las ideas surgidas en estos grupos de trabajo...

lunes, 26 de marzo de 2018

Inteligencia artificial II


Cuando el lunes llegué a Projects Corporation y pregunté por Pat, la secretaria de Mr. Brown, enseguida salió a recibirme.
― Que tal Sr. Ramos, buenos días. Le voy a acompañar a su despacho. Es provisional, por lo tanto no es necesario que haga una instalación formal. Sobre la mesa tiene un billete de avión para ir a Atlanta la próxima semana y unos cuantos manuales de la compañía para que los vaya leyendo durante esta semana. Ahora, lo primero que debe hacer es pasar por el departamento de Recursos Humanos para formalizar su contrato. Cuando acabe, pregunte de nuevo por mí y le daré más detalles sobre la planificación.
Me soltó todo el rollo con el mismo tono que había utilizado Mr. Brown la semana pasada y con el mismo acento sureño ¿serían familia o era una forma de actuación de la compañía? Solo acerté a decir: ―Gracias. Luego la veré.
No pude dedicarle menos de dos horas a leer el farragoso contrato de trabajo que me tenían preparado en RR.HH ¿Por qué serían tan meticulosos los americanos con estos documentos en los que había párrafos absurdos? Siempre recordaré el párrafo de un contrato de derecho de uso que firmaban los clientes de la primera compañía americana donde trabajé. Decía que la compañía no se responsabilizaba de las muertes que pudiera causar el uso del software financiero objeto de aquel contrato ¿Cómo ese uso podría causar una muerte? Sería por estas cosas que, según había leído en un periódico de Minnesota, el 75% de los abogados del mundo trabajaban en los Estados Unidos. Firmé el contrato sin darle más vueltas y volví al despacho para ver a Pat, con el convencimiento de que las preguntas que me había hecho sobre mis posibilidades de influir en la decisión del campo de trabajo en el que se desarrollaría mi actividad dentro de la compañía no tenían sentido. La llegada de Pat a mi despacho, terminó de despejar mis dudas.
― Sr. Ramos ¿ha firmado ya su contrato de trabajo? ― preguntó de forma retórica ― Supongo que ya ha visto su billete de vuelo a Atlanta. Estará allí dos meses tomando contacto con algunas de las divisiones en las que podría trabajar en el futuro. Está todo planificado pero, de todas formas, la fecha de vuelta no está cerrada en previsión de algún cambio que se pueda producir a última hora. Cuando llegue, pregunte por mi compañera Renée; ella le presentará a sus contactos allí ¡Ah!  El Sr. Brown estará fuera toda la semana ― dijo mientras salía del despacho ―  Quizás, tenga la oportunidad de verle en Atlanta durante su estancia allí. Si necesita cualquier cosa durante esta semana, no dude en pedírmela…
Cuando salí de Projects Corporation, lo primero que hice fue ir  a ver a Paula, ya estaba un poco mosca desde que había decidido entablar negociaciones con la compañía y no sabía cómo aceptaría mi marcha inmediata.
No puso buena cara, pero dijo: ― “Bueno, si solo son dos meses, no está mal. Espero que no haya sorpresas y podamos llevar adelante nuestros planes de vida en común” ―. Unos días más tarde, sentado en una plaza business, volaba hacia Atlanta, previa escala en Miami.

domingo, 25 de marzo de 2018

Inteligencia artificial


― Le contrataremos como free-lance. Nos interesan personas emprendedoras como usted, con ideas de futuro como las que nos ha expuesto. Las condiciones de salario son excelentes, pero los proyectos que desarrolle quedarán propiedad de la compañía. Investigaciones sobre grafeno, energías renovables, inteligencia artificial, materiales programables, aprendizaje adaptativo y computación cognitiva son de nuestro interés y coinciden con algunas de sus propuestas. Si acepta las condiciones, en una siguiente reunión decidiremos sobre el campo en que empezará a desarrollar su trabajo.
Mientras Mr. Brown me decía todo esto como recitando una fórmula, yo trataba de identificar su acento. Parecía ser del sur de los Estados unidos, la central de la compañía estaba ubicada en Atlanta ― Georgia ―, y el acento se podía asociar con esa zona.
Abandoné ese detalle para centrarme en las malditas condiciones que me estaba imponiendo. No me gustaba nada el tener que renunciar a los éxitos que pudieran tener mis investigaciones. Mi nombre no aparecería en aquellos avances que pudiera lograr, pero, por otra parte, la compañía pondría a mi disposición medios para alcanzarlos, que, de otra manera, no podría obtener. “Es el sino de los tiempos” ― me dije ―, incluso, ya hay un nombre para esta especie de esclavitud moderna: “Intraemprendedor”.
 ― De acuerdo Mr. Brown, la semana próxima empezaré a trabajar para ustedes― le dije.
― Excelente Sr. Ramos ― dijo Mr. Brown mientras se levantaba del sillón para darme su mano ―, espero que tenga usted un gran éxito en nuestra compañía. La semana próxima tendrá un despacho esperándole. Pregunte por mi secretaria, Pat, cuando llegue. Ella se encargará de todo.
Los siguientes días los dediqué a profundizar mi conocimiento sobre la compañía a la que iba a dedicar todos mis esfuerzos y una buena parte de mi vida: The Projects Corporation S.A. era una gran multinacional con varias divisiones dedicadas a la investigación de tecnologías punta. No tenía claro en cuál de ellas pensaba Mr.Brown cuando dijo aquello de “decidiremos sobre el campo en que empezará a desarrollar su trabajo”. ¿Decidiremos quiénes? ¿Ellos? ¿Me dejarán intervenir en la decisión? Tendría que llevar bien estudiada mi estrategia para la próxima cita. Dentro de los temas de los que habíamos hablado, yo también tenía mis preferencias, mis intereses…He dedicado mucho tiempo a estudiar sobre Inteligencia artificial, también sobre materiales avanzados diferentes de los conocidos actualmente, a materiales biocompatibles de aplicación en medicina…
Creo que, en la compañía, se están iniciando investigaciones en otras líneas que me podrían interesar, como materiales programables con los que construir nano-robots reconfigurables, cátomos diseñados para formar mecanismos o máquinas a gran escala, computadoras sub-milimétricas capaces de moverse, comunicarse y conectarse electrostáticamente a otras computadoras para formar nuevos objetos. Los objetos hechos con cátomos, podrán transformarse en casi cualquier otro objeto. Los campos de investigación son casi infinitos…